jueves, 19 de junio de 2014

babel

justo en el momento en que entraba en aquella espiral ascendente nuestros ojos se cruzaron aunque los suyos parecían ignorar lo que su mano y su boca hacían pero no me detuve aunque mis ojos se demoraron menos de un segundo en los movimientos de su boca que concluía su labor para volver a encontrar los suyos clavados en los míos mientras volvía en mí me dejé llevar por el mecanismo que conducía al nivel superior de aquella arquitectura acaracolada desde arriba vi su cuerpo que ascendía y otra vez sus ojos que volvían a fijarse en los míos mientras recorría el espacio que separaba su cuerpo del mío con el teléfono todavía en la mano la boca articuló un vamos y dos rodillas contra el piso y unos ojos que parecían buscar algo tras otros ojos perdidos mientras unos dedos encontraban y una boca empezaba su labor en el baño de una librería con forma de caracol