Mantener una determinada actitud ante la vida que consta de tres momentos:
1. La lucidez: No estar dispuesto jamás a negar lo evidente: que el mundo carece de sentido; que no hay trascendencia más allá de la vida; que la existencia linda con la nada en sus dos extremos; que no hay otro destino más que la muerte; que no hay meta posible, sólo caminos. No aceptar nunca la evasión como salida.
2. La rebeldía inútil como 'modus vivendi': Vivir rebelándome ante la evidencia perturbadora de la nada. Construir a sabiendas de que lo hago sobre la arena, no ignorando la nada, sino desafiándola: batalla inútil que estoy condenado a perder, pero frente a la cual no habré de rendirme jamás.
3. La felicidad heroica: Asumiendo la tragedia como destino (1) y el consecuente carácter absurdo de toda rebeldía (2), construir sentido en y por la lucha. Lograr que los medios justifiquen los fines, siempre inalcanzables. Hacer del camino la meta. Trascenderme 'hic et nunc'.
(de clara inspiración camusiana, por no hablar lisa y llanamente de plagio)
Nicolás Torre Giménez
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